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expuso Víctor Manuel Villalobos Arámbula, coordinador de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa). 
"Ya no hay limitantes para el documento, aunque los aspectos de cómo aplicar (la ley) siguen discutiéndose", abundó el también integrante de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem). No descartó la posibilidad de que las siembras experimentales comiencen en el próximo ciclo otoño-invierno en alguno de los tres estados del norte del país, pero "no sabemos si los tiempos nos permitan llevar a cabo el procedimiento, pero sí es necesario dar inicio ya a los experimentos", dijo en breve entrevista durante la visita que realizó el titular de Sagarpa, Alberto Cárdenas, a las instalaciones del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo.
Insistió que el reglamento es urgente ya que permite aplicar la ley no sólo para los experimentos en campo de maíz sino también de otros organismos genéticamente modificados. "Se ha hecho un esfuerzo muy importante en el desarrollo de la tecnología y la capacitación de la gente, por eso esperamos que en el contexto de la ley podamos seguir avanzando en la investigación".
Las experimentaciones de maíz son parte de un tema complejo ya que involucra la definición de competencia de varias dependencias, por eso se necesita el reglamento y la espera para que se publique a la brevedad.
Todo el reglamento, especificó, es importante, pero los aspectos sobresalientes son: que define el esquema, sustentado en datos científicos, para llevar a cabo los ensayos de maíz y otras especies modificadas con el mínimo riesgo posible; que para el caso de este grano hay un régimen especial pues se establecen las medidas de bioseguridad, lo que permitirá ganar experiencia en ese ámbito.
Respecto al debate de que dichas siembras experimentales pondrán en riesgo el germoplasma del maíz, Villalobos explicó que se prevé evitar el polen al desespigar al maíz y hará un seguimiento puntual de su interacción con los suelos y con microrganismos. En los ensayos, las plantas madres se polinizarán con maíz no transgénico, en suma -acotó- "los experimentos se llevarán a cabo minimizando los riesgos".
En octubre de 2005, Sagarpa autorizó la siembra experimental en campos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias localizados al norte del país, de maíz Herculex, resistente al herbicida glufosinato de amonio, de las compañías Dow Agrosciences y Pionner, y del tipo Yield Gard, Faena 2 y Mon 88017, de Monsanto, inmunes al herbicida glifosato; y en enero de 2006 fueron suspendidas y sujetas a la aprobación del reglamento de la ley de bioseguridad.